junio 04, 2024

PENSIÓN PARA EL BIENESTAR. UNICAS CAUSAS DE RETENCIÓN O SUSPENSIÓN.

PENSIÓN PARA EL BIENESTAR DE LAS PERSONAS ADULTAS MAYORES. SU PAGO ÚNICAMENTE PUEDE SER RETENIDO O SUSPENDIDO POR LAS CAUSAS PREVISTAS EN EL ACUERDO POR EL QUE SE EMITEN LAS REGLAS DE OPERACIÓN DEL PROGRAMA RELATIVO, RESPETANDO EL DERECHO DE AUDIENCIA PREVIA DE LA PERSONA BENEFICIARIA. Hechos: En amparo indirecto, una beneficiaria del Programa de Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores reclamó la omisión del pago de cuatro bimestres. La autoridad responsable argumentó que el pago se retuvo por la institución bancaria debido al cambio del medio de cobro y por cancelación de la cuenta, tarjeta con reporte de robo, extravío de la tarjeta o cuenta no vinculada con el registro; motivos que no se notificaron a aquélla. Criterio jurídico: Este Tribunal Colegiado de Circuito establece que el pago de la pensión para el bienestar de las personas adultas mayores únicamente puede ser retenido o suspendido por las causas contenidas en el acuerdo por el que se emiten las reglas de operación del programa relativo, respetando el derecho de audiencia previa de la persona beneficiaria. Justificación: La pensión para el bienestar de las personas adultas mayores es un derecho fundamental contenido en el artículo 4o. de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, cuyo objetivo es mejorar la situación de protección social de toda la población adulta mayor que cumpla la edad de sesenta y cinco años o más, mexicana por nacimiento o naturalización y con domicilio actual en la República Mexicana, a través de apoyos económicos, cuyo pago únicamente puede ser suspendido o retenido por alguna de las causas previstas en el apartado 3.7 del Acuerdo por el que se emiten las Reglas de Operación del Programa Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores para el ejercicio fiscal 2021, publicado en el Diario Oficial de la Federación el 22 de diciembre de 2020, para lo cual la autoridad encargada del manejo del programa social debe hacer del conocimiento del beneficiario el motivo de la suspensión, a fin de respetar su derecho de audiencia previa, y en caso de que la retención o suspensión no sea imputable al derechohabiente, previa aclaración, se le deberán reexpedir las pensiones dejadas de pagar.


Registro digital: 2028889, Undécima Época, Materia(s): Administrativa, Tesis: XVII.1o.P.A.29 A (11a.), Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito, Tipo: Aislada, Fuente: Semanario Judicial de la Federación, Publicación: Viernes 31 de mayo de 2024 10:36 horas. PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIAS PENAL Y ADMINISTRATIVA DEL DÉCIMO SÉPTIMO CIRCUITO. Amparo en revisión 1307/2022. Delegado de Programas para el Desarrollo en el Estado de Chihuahua. 15 de febrero de 2024. Unanimidad de votos. Ponente: José Martín Hernández Simental. Secretaria: Yurivia Miranda Hernández. Esta tesis se publicó el viernes 31 de mayo de 2024 a las 10:36 horas en el Semanario Judicial de la Federación.

junio 02, 2024

DESCANSO OBLIGATORIO NO PAGADO. DENUNCIA



Los #DiasDescansoObligatorio son un derecho de todas las personas trabajadoras. Si tu #CentroDeTrabajo no te permite disfrutarlos o no te los paga, acércate a PROFEDET para asesoría gratuita: ☎️800 911 7877 o 800 717 2942 📲orientacionprofedet@stps.gob.mx #ConDerechosTrabajamosMejor #NuevaRealidadLaboral


mayo 27, 2024

REPARTO UTILIDADES. FECHA LÍMITE MÉXICO

11 COSAS QUE DEBES CONOCER SOBRE LOS DÍAS DE DESCANSO OBLIGATORIO.

 11 COSAS QUE DEBES CONOCER SOBRE LOS DÍAS DE DESCANSO OBLIGATORIO.

Enrique Rueda Santillán


1.    Días de Descanso obligatorio en el año 2024.

Artículo 74 Ley Federal del Trabajo

ü  1° de enero

ü  5 de febrero

ü  18 de marzo de marzo

ü  1° de mayo

ü  2 de junio

ü  16 de septiembre

ü  1° de octubre, transmisión del Poder Ejecutivo Federal

ü  18 de noviembre

ü  25 de diciembre.


2.    ¿Qué salario recibiré si laboro un día de descanso obligatorio?

Las personas trabajadoras que laboren tendrán derecho a que se les pague, independientemente del salario que les corresponda por el descanso obligatorio, un salario doble por el servicio prestado (salario triple) Ejempló.

SALARIO DIARIO

 $    400.00

DOBLE DEL SALARIO

 $    800.00

SALARIO 25 DICIEMBRE

 $ 1,200.00


3.    ¿Qué salario recibiré en caso de no laborar un día de descanso obligatorio?

Las personas trabajadoras que no presten sus servicios tendrán derecho a recibir el pago normal de su salario.


4.    ¿El día de descanso obligatorio se puede tomar a cuenta de vacaciones?

No, ya que si la persona trabajadora se encuentre disfrutando de su periodo vacacional, no se computará los días de descanso obligatorio como día de vacaciones, ya que estas se deben disfrutar en días laborables. Art. 76 Ley Federal del Trabajo


5.    ¿Se puede permutar un día de descanso obligatorio por otro día?

No, ya que es ilegal que la persona empleadora pretenda permutar un día de descanso obligatorio por otro día feriado, puesto que se trata de un derecho irrenunciable establecido en la ley en favor del trabajador. En caso de que se haga la permuta, aún de que sea con el consentimiento de la persona trabajadora, esta tendrá derecho a percibir salario triple si labora en descanso obligatorio. Art. 5 Ley Federal del Trabajo.


6.    ¿Si falto el día de descanso obligatorio me pueden despedir?

No, sólo podría descontarse el salario base correspondiente a ese día si existiera acuerdo obrero patronal o determinación de la autoridad, en el sentido de que el trabajador debe prestar sus servicios el día de descanso obligatorio.


7.    ¿Si falto el día de descanso obligatorio me pueden descontar salario triple?

No, sólo podría descontarse el salario base correspondiente a ese día.


8.    ¿Qué sucede si mi descanso semanal coincide con el descanso obligatorio?

Si tu día de descanso semanal coincide con el de descanso obligatorio, no tendrás derecho a un pago adicional, debiendo sólo recibir el pago normal que corresponda a ese día.


9.    ¿Los días de descanso obligatorio aplican en todas las empresas?

Todas las empresas privadas sin excepción deben respetar los días de descanso obligatorio, ya que el artículo 1° de la Ley Federal del Trabajo.


10. ¿Los servidores públicos disfrutarán de los días de descanso obligatorio?

Los trabajadores al servicio del Estado tendrán derecho a disfrutar de los días de descanso obligatorio de conformidad con la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado, reglamentaría del Apartado B del artículo 123 Constitucional, y de las respectivas Leyes del Trabajo vigentes en cada entidad federativa, atendiendo a las necesidades y modalidades del servicio público.


11. ¿Dónde puede denunciar en caso de no respetar mis derechos laborales?

En caso de no recibir el pago o no me respeten tu derecho al descanso obligatorio, puedes acudir al Centro de Conciliación Laboral o la oficina de la Procuraduría de la Defensa del Trabajo que corresponda al domicilio en donde se ubique la fuente de trabajo. TELÉFONO 800-911-7877 CORREO orientacionprofedet@stps.gob.mx

 

Autor de este artículo:
 Enrique Rueda Santillán
Maestro y Licenciado en Derecho

El contenido de este artículo es propiedad de su autor
queda permitida su reproducción total o parcial siempre y cuando se cite fuente y autor
 

 

mayo 25, 2024

EL CIRCULO DEL 99.

 EL CÍRCULO DEL NOVENTA Y NUEVE.

(Anónimo)

 

En un país no muy lejano había un rey muy triste, el cual tenía un sirviente que se mostraba siempre pleno y feliz.

Todas las mañanas, cuando le llevaba el desayuno, el sirviente lo despertaba tarareando alegres canciones de juglares. Siempre había una sonrisa en su cara, y su actitud hacia la vida era serena y alegre.

Un día el rey lo mandó llamar y le preguntó:

-        Paje, ¿cuál es el secreto?

-        ¿Qué secreto, Majestad?

-        ¿Cuál es el secreto de tu alegría?

-        No hay ningún secreto, Alteza.

-        No me mientas. He mandado cortar cabezas por ofensas menores que una mentira.

-        Majestad, no tengo razones para estar triste. Su Alteza me honra permitiéndome atenderlo. Tengo a mi esposa y a mis hijos viviendo en la casa que la corte nos ha asignado, estamos vestidos y alimentados, y además Su Alteza me premia de vez en cuando con algunas monedas que nos permiten darnos pequeños gustos. ¿Cómo no estar feliz?

-        Sino no me dices ya mismo el secreto, te haré decapitar -dijo el rey- Nadie puede ser feliz por esas razones que has dado.

El sirviente sonrió, hizo una reverencia y salió de la habitación.

El rey estaba furioso, no conseguía explicarse cómo el paje vivía feliz así, vistiendo ropa usada y alimentándose de las sobras de los cortesanos.

Cuando se calmó, llamó al más sabio de sus asesores y le preguntó:

-¿Por qué él es feliz?

-        Majestad, lo que sucede es que él está por fuera del círculo.

-        ¿Fuera del círculo? ¿Y eso es lo que lo hace feliz?

-        No, Majestad, eso es lo que no lo hace infeliz.

-        A ver si entiendo: ¿estar en el círculo lo hace infeliz? ¿Y cómo salió de él?

-        Es que nunca entró.

-¿Qué círculo es ese?

-El círculo del noventa y nueve.

-        Verdaderamente no entiendo nada.

-        La única manera para que entendiera sería mostrárselo con hechos. ¿Cómo? Haciendo entrar al paje en el círculo. Pero, Alteza, nadie puede obligar a nadie a entrar en el círculo. Aunque si le damos la oportunidad, posiblemente entrará por si mismo.

-¿Pero no se dará cuenta de que eso es su infelicidad?

-Si se dará cuenta, pero no lo podrá evitar.

-¿Dices que él se dará cuenta de la infelicidad que le causará entrar en ese ridículo círculo, y de todos modos lo hará?

Tal cual, Majestad. Si usted está dispuesto a perder un excelente sirviente para entender la estructura del círculo, lo haremos. Esta noche pasaré a buscarlo. Debe tener preparada una bolsa de cuero con noventa y nueve monedas de oro.

Así fue. El sabio fue a buscar al rey y juntos se escurrieron hasta los patios del palacio y se ocultaron junto a la casa del paje. El sabio guardó en la bolsa un papel que decía: «Este tesoro es tuyo. Es el premio por ser un buen hombre. Disfrútalo y no le cuentes a nadie cómo lo encontraste».

Cuando el paje salió por la mañana, el sabio y el rey lo estaban espiando. El sirviente leyó la nota) agitó la bolsa y al escuchar el sonido metálico se estremeció. La apretó contra el pecho, miró hacia todos lados y cerró la puerta.

El rey y el sabio se acercaron a la ventana para ver la escena. El sirviente había tirado todo lo que había sobre la mesa, dejando sólo una vela, y había vaciado el contenido de la bolsa. Sus ojos no podían creer lo que veían: ¡una montaña de monedas de oro! El paje las tocaba, las amontonaba y las alumbraba con la vela. Las juntaba y desparramaba, jugaba con ellas… Así, empezó a hacer pilas de diez monedas. Una pila de diez, dos pilas de diez, tres, cuatro, cinco pilas de diez… hasta que formó la última pila: ¡nueve monedas! Su mirada recorrió la mesa primero, luego el suelo y finalmente la bolsa.

«No puede ser», pensó. Puso la última pila al lado de las otras y confirmó que era mas baja. «Me robaron -gritó-, me robaron, ¡malditos! «Una vez más buscó en la mesa, en el piso, en la bolsa, en sus ropas. Corrió los muebles, pero no encontró nada. Sobre la mesa como burlándose de él, una montañita resplandeciente le recordaba que había noventa y nueve monedas de oro. «Es mucho dinero -pensó- pero me falta una moneda. Noventa y nueve no es un número completo. Cien es un número completo, pero noventa y nueve.

El rey y su asesor miraban por la ventana. La cara del paje ya no era la misma, tenía el ceño fruncido y los rasgos tensos, los ojos se veían pequeños y la boca mostraba un horrible rictus. El sirviente guardó las monedas y, mirando para todos lados con el fin de cerciorarse de que nadie lo viera, escondió la bolsa entre la leña. Tomó papel y pluma y se sentó a hacer cálculos. ¿Cuánto tiempo tendría que ahorrar para comprar su moneda número cien? Hablaba solo en voz alta. Estaba dispuesto a trabajar duro hasta conseguirla; después, quizás no necesitaría trabajar más. Con cien monedas de oro un hombre puede dejar de trabajar. Con cien monedas de oro un hombre es rico. Con cien monedas de oro se puede vivir tranquilo. Si trabajaba y ahorraba, en once o doce años juntaría lo necesario. Hizo cuentas: sumando su salario y el de su esposa, reuniría el dinero en siete años. ¡Era demasiado tiempo! Pero, ¿para qué tanta ropa de invierno?, ¿para qué más de un par de zapatos? En cuatro años de sacrificios llegaría a su moneda cien.

El rey y el sabio Volvieron al palacio.

El paje había entrado en el círculo del noventa y nueve. Durante los meses siguientes, continuó con sus planes de ahorro. Una mañana entró a la alcoba real golpeando las puertas y refunfuñando.

-¿Qué te pasa? -le preguntó el rey de buen modo.

-        Nada -contestó el otro.

-        No hace mucho, reías y cantabas todo el tiempo.

-        Hago mi trabajo, ¿no? ¿Qué querría Su Alteza, que fuera también su bufón y juglar?

No pasó mucho tiempo antes de que el rey despidiera al sirviente. No era agradable tener un paje que estuviera siempre de mal humor.


Reflexión:

Acabamos de escuchar una historia muy interesante que, al menos en mi caso, me ha hecho reflexionar sobre las veces que he entrado, sin darme cuenta, en el círculo del noventa y nueve, y aún peor, el tiempo que me he obstinado en permanecer allí. Ahora te pregunto ¿ Sientes que te falta algo para estar completo? ¿Por qué no puedes disfrutar de lo que tienes? Siempre que tengas esa sensación de que algo te falta sin considerar lo que tienes, sin duda ya has entrado al círculo del 99 y ese sentimiento no te permitirá disfrutar el aquí y ahora. Que agobiante resulta pensar que nuestra felicidad llegará cuando tenga un buen sueldo, una mejor casa, cuando me case o me divorcie, cuando tenga un hijo o este se vaya de casa, cuando me jubile y tenga tiempo, cuando consiga tal o cual meta, siempre pensando que los mejores tiempos llegarán cuando algo llegue o suceda. Esa es la trampa del círculo 99, ya que valoramos más no lo aún no tenemos y que quizás nunca llegue, que los que si tenemos y ya nos hace felices. Te invito a reflexionar sobre que es más importante: centramos en esa moneda que creemos que falta o en lo que si tenemos.